30 años de oscuridad y una luz que nace en papel: La historia de Octavio

El 11 de abril no fue un aniversario más para Octavio. Se cumplieron tres décadas exactas desde aquella noche de 1996 en la que, mientras manejaba su remís, fue secuestrado, baleado en la cabeza y abandonado a su suerte en la ruta. Hoy, lejos del rencor y con la frente en alto, se prepara para presentar su libro en la Biblioteca Rivadavia, transformando una tragedia policial en un testimonio de supervivencia.

Un camino de resiliencia

Para Octavio, el motor de esta obra fue la necesidad de que su historia no se pierda en el olvido del tiempo, especialmente ante la falta de respuestas legales. «Era algo que me pareció que tenía que hacerlo y volver a rememorar todo esto», reflexiona al mirar hacia atrás, admitiendo que, aunque no sabe si este libro cierra un ciclo, era una urgencia que le dictaba el corazón.

La transición a su nueva realidad no fue sencilla. Acostumbrado a la libertad del volante, de repente se encontró confinado a la quietud de su hogar y a una ceguera casi total. En ese proceso de adaptación, el apoyo de su esposa, sus amigos y la comunidad bahiense fue el cimiento de su reconstrucción. Pero fueron sus hijos quienes cumplieron el rol más vital: «Mis bastones, como yo dije en algún momento, fueron mis hijos», confiesa con emoción.

El rol clave del Centro Luis Braille

La autonomía llegó gracias a su paso por el Centro Luis Braille, la institución local que le brindó las herramientas necesarias para su rehabilitación. Fue allí donde aprendió a manejarse en su nueva condición, logrando independizarse y volver a caminar las calles de Bahía Blanca con su bastón verde. «Yo al Braille le debo mucho en ese sentido, que me enseñó a independizarme», señala Octavio, reconociendo el impacto que tuvo el centro en su capacidad para moverse por la ciudad.

A pesar de que su campo visual izquierdo quedó anulado, impidiéndole volver a conducir por responsabilidad hacia los demás, Octavio no se detuvo. Se reinventó profesionalmente como auxiliar docente, demostrando que su capacidad de servicio permanecía intacta: «Me costó un montón volver a demostrar que uno sirve», señala sobre su reinserción laboral.

Hoy, a pesar de que la justicia nunca llegó a señalar a los culpables, Octavio ha alcanzado una paz que pocos logran. Asegura que su mayor triunfo es «vivir sin rencor y sin odio», y que su único deseo es que el vecino de Bahía sepa que su historia sigue vigente.


📍 Invitación a la Comunidad

Acompañemos a Octavio en este momento histórico. Un encuentro para celebrar la vida, la superación y la identidad de nuestra ciudad.

¿Cuándo? Este martes 5 a las 18Hs.

¿Dónde? Biblioteca Rivadavia (Avenida Colón 31).

Entrada: Libre y gratuita.

Vení a conocer al hombre detrás de la noticia y llevate un mensaje de esperanza directo al corazón.

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