La encrucijada. Que bien vendría una luz…

Lo que debería ser una vía de circulación normal en el Barrio Moresino se ha transformado en un punto crítico de inseguridad e insalubridad. En la calle Monteagudo, entre La Niña y Héctor Rosetto, el paisaje urbano ha cedido ante el abandono estatal, dando lugar a un sector que los residentes ya denominan con temor como «La Encrucijada».

La problemática es doble: por un lado, la falta total de iluminación pública convierte el tramo en una boca de lobo al caer el sol, volviéndolo prácticamente intransitable por el riesgo de delitos. Por otro lado, la acumulación de residuos está derivando en un basural a cielo abierto, con escombros y desechos que atraen alimañas y contaminan el entorno.

Los vecinos exigen una respuesta urgente de las autoridades municipales. Solicitan la limpieza del predio y la instalación de luminarias para recuperar la seguridad de un barrio que se siente olvidado entre la basura y la oscuridad.

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