Emergencia hídrica en Bahía Blanca: el desafío de pasar de 350 a 100 litros diarios por persona

En plena temporada veraniega 2025-2026, y a 54 años de la inauguración del dique Paso de las Piedras, Bahía Blanca enfrenta el histórico dilema del derroche de agua potable. Con un consumo promedio actual de 350 litros diarios por habitante, la ciudad triplica los niveles recomendados por organismos internacionales. El objetivo planteado por especialistas es ambicioso pero urgente: reducir el uso en un 70% durante los meses de calor para alcanzar un rango de entre 80 y 120 litros.

La situación no es nueva; ya en 1956, crónicas de La Nueva Provincia advertían que el agua que faltaba en los hogares solía «distraerse» en el riego excesivo de jardines. Hoy, con una capacidad teórica de potabilización en la Planta Patagonia de 9.000 m³/h —suficiente para dar 600 litros por persona—, la falta de presión y los cortes se explican por dos factores clave: el uso irracional y las pérdidas crónicas en la red de ABSA, que la empresa debe reparar con urgencia.

Lecciones del mundo: Barcelona y Elche como referentes

Mientras Bahía Blanca aún tiene pendiente la gran obra de reúso de efluentes cloacales para el Polo Petroquímico (que consume el 20% del agua del dique), otras ciudades han demostrado que el cambio es posible mediante tecnología y conciencia:

  • Barcelona (España): Logró situar el consumo doméstico en 96,7 litros por habitante al día en 2025. Utiliza una red de aguas freáticas para limpieza y exige por ley sistemas de reúso de aguas grises en toda obra nueva.

  • Elche (España): Mantiene un consumo de 102 litros y utiliza Inteligencia Artificial para enviar avisos personalizados a los vecinos cuando detecta consumos excesivos o fugas internas.

  • Palma de Mallorca: Recupera el 50% del agua tratada en depuradoras para riego de parques y baldeo de calles, reduciendo la presión sobre el agua potable.

¿Qué podemos hacer hoy? Gestos mínimos de alto impacto

La solidaridad y la empatía son las herramientas más rápidas para que el agua llegue a los barrios más alejados. Pequeños cambios en el hábito diario generan reservas inmediatas:

  1. Duchas breves: Limitar el baño a 5 minutos ahorra hasta 100 litros.

  2. Cero mangueras: Usar balde para el auto y regadera para las plantas.

  3. Control de fugas: Una canilla que gotea puede desperdiciar hasta 300 litros diarios si el goteo es constante.

  4. Lavado consciente: No dejar correr el agua mientras se enjabonan los platos o se cepillan los dientes.

noticia original: www.lanueva.com

Queres recibir notificaciones de NB... OK No gracias