El complejo presente de Phil Collins: la lesión de columna que cambió su vida para siempre hoy

A sus 74 años, la leyenda británica y exlíder de Genesis, Phil Collins, atraviesa un momento delicado de salud que lo mantiene alejado de los escenarios y con una movilidad extremadamente reducida. Lo que comenzó como una lesión profesional en 2007 se transformó en un calvario de casi dos décadas que hoy, en 2026, lo obliga a depender de asistencia permanente para caminar y realizar tareas cotidianas.
La afección central de Collins no es una enfermedad degenerativa tradicional, sino una secuela neurológica grave derivada de una lesión física específica en su columna vertebral.
🩺 La causa: Luxación de vértebras cervicales
El origen del problema se remonta a la gira de reunión de Genesis en 2007. Debido a la postura sostenida durante años al tocar la batería, Collins sufrió una luxación de las vértebras en la zona superior del cuello (columna cervical).
Esta lesión provocó un «efecto dominó» en su sistema nervioso:
- Daño neurológico: El desplazamiento de las vértebras comprimió la médula espinal y los nervios que conectan con sus extremidades.
- Pérdida de sensibilidad: El músico comenzó a perder la capacidad de sentir sus manos, lo que le impidió volver a sostener los palillos de la batería.
- Dificultad motriz: Con el tiempo, la lesión afectó su equilibrio y la fuerza en sus piernas, lo que explica por qué en sus últimas presentaciones debía cantar sentado y hoy requiere ayuda externa para desplazarse.
🏥 Complicaciones y cirugías sucesivas
A lo largo de los últimos 15 años, Collins ha pasado por múltiples cirugías de columna para intentar descomprimir los nervios, pero los resultados han sido parciales. A esto se sumaron otros problemas de salud que complicaron su cuadro:
- Fracturas: Debido a la pérdida de equilibrio, sufrió caídas que resultaron en fracturas de pie y cadera.
- Diabetes: La enfermedad afectó la cicatrización de algunas heridas en sus pies, dificultando aún más su marcha.
- Hipersensibilidad: El daño nervioso le genera dolores crónicos y dificultades postulares persistentes.
🎶 Su legado frente a la adversidad
Pese a las limitaciones, Phil Collins demostró una resiliencia única. En su gira despedida de 2022, delegó la batería en su hijo Nic Collins, quien heredó su talento, mientras él se enfocó únicamente en la voz. Hoy, según sus propias palabras en el podcast Eras de la BBC, se encuentra en un proceso de aceptación, rodeado de su familia y bajo cuidados médicos constantes.
«Todo lo que podía salir mal me salió mal», confesó el músico, resumiendo la frustración de ver cómo su propio cuerpo le impedía ejecutar el instrumento que lo hizo mundialmente famoso.






